procuren ustedes que su luz brille delante de la gente,
para que, viendo el bien que ustedes hacen,
todos alaben a su Padre que está en el cielo.
Mateo 5:16 DHH
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"Del mismo modo", "así dejen ustedes brillar su luz", como una lámpara que se coloca en el centro de una habitación y expande la claridad a todo el que está cerca.
No hay esfuerzo o daño de la brillantez; su fuerza viene del interior que la irradia, sea una lámpara eléctrica, solar o un candelabro.
Tu vida es brillar, no tengas miedo de ser la luz que Dios te ha destinado a ser.
Intervenir: Diccionarios. Interponerse entre dos personas o situaciones. Utilizar la influencia o autoridad en favor de alguien. Tomar parte (o participar) en un asunto. Limitar el libre ejercicio de las funciones normales. Actuar activamente.
Ejemplos:
Intervención militar.
Intervención financiera.
Intervención médica.
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Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo:
José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,
porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Mateo 1: 20-21 RV
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En el momento adecuado el Señor interviene una época para su propósito eterno.
Lo hemos visto a través de la historia con el nacimiento del Señor Jesús y otros sucesos que han venido a transformar el curso decadente de la sociedad.
Dios interviene a favor de la raza humana.
Podemos -en este breve texto- observar algunos aspectos relevante:
Cuando Dios interviene elimina el miedo.
José enfrentaba una situación difícil y confusa.
La aparición del ángel demuestra que Dios no es indiferente a nuestras luchas y temores humanos.
Sus primeras palabras son afirmar la identidad de José "hijo de David".
Luego esas breves palabras que liberan, "no temas".
La intervención de Dios es sobrenatural
El nacimiento de Jesús fue un acto más allá de nuestra comprensión, aunque con el avance de la ciencia podemos vislumbrar aquel milagro como un hecho del poder de Dios sobre la materia.
La intervención de Dios es para la salvación humana.
Jesús vino para salvar a Su pueblo de sus pecados y por alcance, a nosotros.
Dios trabaja con propósitos definidos en el mundo y si miramos atentamente la historia humana podremos ver con claridad que todo se está cumpliendo como lo predijo.
Gracias a Dios porque hemos concluido una jornada.
Ha sido un tiempo espectacular de revelaciones personales y colectivas; ha sido un tiempo de amistad y alegrías; ha sido un tiempo de edificación mutua en la devoción.
Dios nos ha privilegiado al darnos la oportunidad de perseverar en su Palabra Santa.
Terminado hoy el Antiguo Testamento nos tomaremos un respiro para introducirnos de lleno al Nuevo Testamento.
Creemos que el Señor tiene mucha más riqueza y amplitud de pensamientos para regalarnos.
«Yo te libraré de las tristezas, que son para ti una carga deshonrosa».
Sofonías 3: 17-18 NVI
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"El profeta Sofonías es muy franco al describir una escena de miseria y desolación, él utiliza poesía y un lenguaje cargado de emociones para ilustrar tanto el juicio como la salvación de Dios, su corrección y compasión.
Esta palabra tan oportuna nos da órdenes a seguir en momentos oscuros: hemos de alumbrar fuertemente para llevar la luz del Señor hacia la oscuridad, para traer una palabra de esperanza a aquellos que vuelven al Señor por perdón y sanidad."
cuando el pueblo de Judá sufría semejante desgracia.(12)
No debiste hablar con arrogancia. (12)
No debiste saquear la tierra (13)
No debiste regodearte (deleitarse) de su destrucción (13)
No debiste robar sus riquezas (13)
No debiste…
No debiste...
Profeta Abdías 1: 12-13 NTV
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Un refrán español decía que "del árbol caído todos hacen leña", haciendo referencia a ese tipo de aprovechamiento del medio cuando una persona cae en desgracia, financiera, moral o éticamente.
La nación edomita usó el momento de más angustia para tomar acciones en su beneficio a costa del pueblo que había sido subyugado por sus enemigos.
Eso no se hace.
El apóstol Pablo escribe una indicación adecuada:
Hermanos, si ven que alguien ha caído en algún pecado, ustedes que son espirituales deben ayudarlo a corregirse. Pero háganlo amablemente; y que cada cual tenga mucho cuidado, no suceda que él también sea puesto a prueba. Gálatas 6:1 DHH
y privan al pobre de la justicia en los tribunales.
Así que los que son listos permanecerán con la boca cerrada,
porque es un tiempo malo.
Hagan lo bueno y huyan del mal
para que vivan!
Entonces el Señor
Dios de los Ejércitos Celestiales
será su ayudador,
así como ustedes han dicho.
Odien lo malo y amen lo bueno;
conviertan sus tribunales
en verdaderas cortes de justicia.
Amós 5:12-14 NTV
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En general las leyes son adecuadas para el sistema democrático que gobierna el mundo occidental.
Hay algunas leyes obsoletas, otras draconianas pero la mayoría busca el bien común.
El asunto pasa por cómo se interpreta la ley, cuánto de soborno hay en los lugares y si alguien se atreve a desafiar la corrupción de algunos muy poderosos que -por alguna peregrina idea- creen que están por sobre la ley.
Este es gran tema que el profeta denuncia sin sutilezas ni diplomacias.
La aplicación de justicia día a día en lo macro y en lo micro es tarea de todo creyente.
Cuesta decir adiós al mundo conocido; ese que nos vio crecer, donde los perfumes se evaporan en atardeceres de ensueño y los sonidos familiares llaman al descanso vespertino.
Cuesta abandonar la tierra natal y en la edad adolescente transformarse en extranjero, sin derecho a regresar, sin opciones a elegir, siempre con una espada invisible sobre la cabeza, espada que -según la autoridad de turno- se puede hacer visible y mortal.
Cuesta desprenderse de la familia y de las cosas comunes, el olivo de la huerta, los naranjos en flor, el olor a los sacrificios cotidianos en el templo, la letanía de las oraciones que -como incienso- invaden el ambiente.
Cuesta llegar a una gran urbe desconocida, violenta y orgullosa.
Cuesta que la lengua se acostumbre a otros sabores y el oído a otros idiomas.
Cuesta ser inmigrante y más aún, inmigrante esclavo.