jueves, 21 de octubre de 2021

Sencillez y humildad.


Este es el mensaje profético que escribió Agur, 
hijo de Jaqué, en Massa; 
lo trasmitió a Utiel, Ucal 
y para la posteridad. 
Dijo: Reconozco mi torpeza e ignorancia; 
carezco de inteligencia, 
me falta discernimiento humano. 
He estudiado muy poco 
y no poseo conocimiento del Dios Santísimo. 

Proverbios 30:1-3 (paráfrasis) 

El escritor se presenta con la sencillez y humildad propia de las personas que se reconocen en su humanidad transitoria y limitada. 
La temporalidad  a la luz de la existencia de un Dios Santo y Eterno sobrecoge; no hay comparación posible entre lo inmutable  y lo humano. 

J.L. Borges alguna vez escribió: “La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Éstos se conmueven por su condición de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser el último;”.

 ***

Hemos llegado juntos en este recorrido por los proverbios de Salomón (con un alto grado de respeto y asombro). Estoy muy agradecida.
Hoy iniciamos un recorrido por otro escritor (Agur) un poco diferente en estilo y mensaje, igualmente interesante y trascendente. 
La Gracia del Señor nos ilumine.
***


La pintura de aquí:


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