martes, 14 de junio de 2022

Persistir en...


Tú, por tu parte, persiste en lo que has aprendido y en lo que te persuadiste, pues sabes de quién has aprendido; 
2 Timoteo 3:14 RVC
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Persistir 

Del lat. persistĕre. 
1. intr. Mantenerse firme o constante en algo. 
2. intr. Durar por largo tiempo. 
¿Recuerdas el Coyote y el Correcaminos? 
Una gran metáfora de la vida y las obsesiones que provocan determinación, empeño y porfía pero que al final del día terminan en frustración para el sufrido protagonista. 
Persistir en los rencores aun con la evidencia de un mal final es poco sabio ¿no crees?. 

Me recordó esa extraña odiosidad que surge en el corazón de un rey, Saúl, en contra de un pastor de ovejas, David. 
Durante años mueve su ejército, recorre ciudades, acampa en el desierto, buscando un supuesto enemigo que le hace sombra, que le acecha; un enemigo imaginario que le provee un leitmotiv para vivir. 
El amor y el odio son dos potentes detonantes para revivir al más abatido. 
David trata de hacerlo reaccionar en uno de esos momentos que se encuentran: 
“Además, ¿tras de quién ha salido el rey de Israel? 
¿A quién está persiguiendo? 
¡A mí, que soy como un perro muerto, o como una pulga!” 
1 Samuel 24:14 

Extrapolando las historias podemos definir en ellas un carácter de persistencia; el Coyote vuelve a intentar una y otra vez la caza del Correcaminos, aunque nunca le resulta. 
El rey Saúl mantiene por años la persecución al fugitivo David, aunque en el fondo sabe que el trono está perdido. 

Mantener los rencores, negarse a perdonar, obsesionarse en antipatías, lejos esté del corazón de un creyente en Cristo. 
El llamado de Dios es poner paños fríos a los rencores, orar por los ofensores, aún –en la medida de lo posible- hacerles bien. 

Me parece interesante esa cualidad del carácter humano, la determinación –para bien o para mal- de persistir a través del tiempo. 
¡Qué cosas maravillosas podríamos hacer si mantuviéramos viva esa cualidad para el Reino de los cielos!
Como la determinación de los apóstoles: Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 
Hechos 6:4 RV60
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La historia de Saúl y David

https://www.biblegateway.com 
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Si quieres ver al Coyote y el Correcaminos: 





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