domingo, 24 de octubre de 2021

El punto medio.


Dos cosas te pido; antes que me vaya de este mundo: 
Autosuficiencia y palabras de mentira quita de mí; 
ni pobreza ni riqueza deseo; 
mantenme con lo necesario. 
Me conozco, es posible que tenga demasiado, 
te olvide y diga: ¿Quién es Dios? 
O que siendo desventurado, hurte, 
y reniegue de mi devoción a ti, Señor.

Proverbios 30:7-9 (paráfrasis)


Demasiado de todo.
Falto de todo. 
El ateísmo más profundo nace de la autosuficiencia. 
La pobreza extrema tienta a renegar del Creador. 

En esta oración de Agur hay un deseo auténtico de agradar a Dios previendo un posible desliz. 
El salmista ruega en esa misma dirección: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;” (Salmos 129:23) 

Cuando los medios se transforman en fines, la vida se vuelve árida y corrupta. La riqueza se transforma en avaricia, la pobreza en ladroneo
La Palabra de Dios nos anima a recibir con agradecimiento todo cuanto el Señor nos provee, sea más o menos en cantidad. 
"Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene. Al contrario, diles que confíen en Dios, pues él es bueno, y nos da todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos. 
Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas acciones. Recuérdales que deben dar y compartir lo que tienen.” 
(1 Timoteo 6:17-18TLA)
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