tiene diez monedas de plata
y pierde una.
¿No enciende una lámpara,
barre la casa
y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra,
reúne a sus amigas y vecinas y les dice:
"Alégrense conmigo;
ya encontré la moneda que se me había perdido”.
Les digo que así mismo se alegran los ángeles de Dios
por un pecador que se arrepiente.
Así es nuestro Dios, los perdona, siendo infieles nos trae el con amor y gramo misericodia, nos pone la mejor ropa, y ase por su hijo sea perdido y a vuelto, el amor de Dios perdona el bueno, no se hombre para mentir gloria a Dios
ResponderEliminarSin duda , es una gran historia. Bendiciones.
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